martes, 29 de septiembre de 2009

Día trigésimo noveno. Sábado 26.

Un día de trabajo realmente fabuloso.
Todo podía haber ido mal y ha ido como una seda.
Louis y Murdoc se han encargado de hacer de este día de trabajo una experiencia realmente increíble.
Nos han faltado un montón de cosas pero nos hemos adaptado e improvisado. A veces parece que es cuando tienes todo en contra cuando decide salir bien. Jofra estaba en Londres así que no ha tenido ocasión de sufrir ningún síncope.
Parecía que nos quedaban espárragos para nutrir a un regimiento y de repente, no teníamos ni para un pincho. No pasa nada. Con lo que había alimentamos a las fieras de las fiestas que tenían lugar en el local.
¿No he dicho que teníamos fiestas?
Lo de los espárragos me toca la moral porque ayer le dije a McEllen, que recordemos que era su último día, “pariente. Yo pediría espárragos…”. Me puso cara de “pues me parece muy bien…
En realidad no pasó así.
Yo le dí una lista
Él, se dedicó a tachar la cosas que creía “superfluas” (quién tuviese la suerte de ver a Miguel Ángel Solá en El Diario de Adan y Eva” que ponga la voz con su memoria). Pues toma superfluos espárragos colega. También le escribí lo del “Queso de cabra running low”. Pero claro, Para que querré yo el p…to queso de cabra. También nos quedamos con el culo al aire y el queso en paradero desconocido.
El fulano este va a dirigir ahora dos cocinas. Espero que tenga personal competente y desconfiado a su cargo porque si no su jefe va a perder algo de pasta con el negocio del contrato. O quizá es solo que era su último día y se le fue la mano con el optimismo. Yo no tengo queja del bueno de McEllen. Creo que en general ha sido correctísimo conmigo y nunca ha levantado la voz. No me cae mal en absoluto.
Pero las hemos pasado un poco moradas en algún momento y se podría haber evitado.
En cualquier caso nos ha salido todo bien. Sin estrés. Con risas. Bromas.
Un día memorable. De verdad. Lo firmo.
No he dicho que, además, me he marcado una masa para fondant de chocolate que tira de espaldas. Hemos hecho uno para una comanda y que subidón me ha dado. Lo malo es que se van a desperdiciar diez claras de huevo. A ver si desempolvo la receta del merengue y nos empezamos a montar aquí algunas cosas fuera de programa, aunque sea para nosotros.
En el Hostel me engancho a una partid de billar que se acaba convirtiendo en cuatro… como ya no soy el que fui en este juego (y no es que fuera gran cosa, la verdad) tardamos auténticas eternidades en meter todas las bolas, porque claro, la negra no se cuela por error ni de coña. Dejo que se especula con la hora a la que me acuesto…
(Como no me dejen dormir cuando me muera no se que voy a hacer…)

1 comentario:

  1. Veo que estás de lo más entretenido, cambias tus horas de sueño, por compañía y conversación. ¿Será que te gusta mucho hablar?. Me gusta mucho como escribes, te lo había dicho ya, bueno pues eso, que soy una pesada. Un beso. ¿Como va la busqueda de la casa?.

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