Con las charlas nocturnas me acabé acostando a las tantas. Hoy no me levanto demasiado tarde. Sobre las diez y media. Me ducho etcétera y subo a preguntar por el tema del dichoso cambio de habitación. En principio pretenden que espere… hasta que el infierno se congele. Estos fulan@s de ahora parecen árabes hablando. Insisto en que tengo cosas que hacer (buscar piso es una tarea muy absorbente). Parece que algo empieza a moverse dentro de esas cabecitas pensantes (esto solo es teoría o postulado. No sé si algo se mueve o si alguna vez han pensado). Me acaban dando otra cama en otra habitación y procedo a hacer le cambio. Después me entero de soy parte del espectáculo en un “Circo de Tres Pistas”,”Señoras y Señores. Damas y Caballeros. Bienvenidos al Castle Rock Circus!!!. Como primera y gran atracción tenemos a los ocupantes de la habitación 10, Puzzle. Que nos van a deleitar haciendo el imbécil de una habitación a otra durante los próximo dos días!!!” (aplusos). Resulta que, aquí las lumbreras tienen previsto hacer una limpieza en profundidad de la habitación y en lugar de simplemente trasladarnos a cada uno a otra cama en otra habitación una vez, pretenden hacernos dar saltos de una a otra para acabar volviendo a la número 10.
Como veo que no tiene sentido explicarles lo cretinos, jilipollas e incompetentes que son, me limito a tomar la decisión de “ya me cambiaré cuando a mí me convenga”.
Me pongo a buscar piso y concierto un principio de cita con un tipo para ver su casa. Está muy céntrica y puede ser una buena opción. Mientras estoy concentrado en la búsqueda, me suena el móvil. Es el jefazo, Ramón, que se me pone a hablar en inglés y casi no le reconozco, pero tiene un tono bastante característico y como no estoy demasiado despistado lo pillo casi en seguida. Me dice, en inglés “¿No se supone que deberías estar trabajando?”. Respondo “pueeeees no. Jofra me dio domingo y lunes libre”. Se oyen voces al otro lado del teléfono. “No, no” me dice “hoy trabajas”. Menuda cagada “en media hora estoy ahí” click. Pero que putada. Pero como me conozco, es posible que no me enterase bien de los días que me decía Jofra. Esto me pasa por no verlo escrito. Vuelo a la habitación a cambiarme de zapatos y coger la ropa y salgo disparado para el restaurante. Llego a las 13:45. Qué vergüenza. Tenemos, o debo decir que tengo una tarde tranquila, porque lo que es Jofra… le oigo jurar en arameo pues hoy toca “el festival de la paella”, son un coñazo de preparar porque llevan mucho tiempo y hay que estar muy pendiente, no sea que en el último momento se te eche a perder. La verdad es que tiene gracia que justo hoy, que está solo conmigo, la vayan cayendo semejantes marrones (que por otro lado, él despacha con envidiable soltura).
Hay una chica nueva de freganchín. Muy mona y tal, pero parece charlar demasiado para ser el primer día. A la pobre no puedo hacerle demasiado caso, qué se la va a hacer. Sacamos el servicio adelante pero nos acabamos yendo sobre las 23:30 (qué novedad). A la salida me demoro para comentar con Jofra lo que queda pendiente para mañana y pasado (martes y miércoles) y mientras me pone una cerveza de la barra. También comento lo del horario para tener claro cuando tengo que venir y cuando no. Salimos a la calle el encargado, un camarero, Jofra y yo. Me dicen tomar una cerveza. Yo he prometido en España decir a casi todo que sí, así que me voy a tomar UNA cerveza.
Me emborracho.
Digo en mi defensa que la primera (ronda) la pagó Jofra.
Quise pagar la segunda pero se me interpuso el encargado, Clark.
La tercera sí que fue mía pero yo ya estaba herido de muerte.
Y para rematar Jofra va y nos pide una cuarta.
Llego al Hostle de milagro y no me atrevo a acostarme por notenerla dentro de la habitación. Soy material inflamable. A partir de ahora, aquí solo bebo té y como mucho, leche.
Noche toledana paso tirado en la sala Griffindor hasta que sobre las cinco y pico me arrastro, con mucho tiento hasta la cama e intento no morirme.
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
El castillo del centro de Edimburgo
Un soleado día en Edimburgo

¡Ja, ja, ja! Yo tengo una foto tuya en un cubano que me ayuda para hacerme una idea de tu careto de borrachín.
ResponderEliminarYa alternando con los compañeros, ¡qué bien! En veinte días te ha cundido.
Besos.