martes, 2 de febrero de 2010

Me están pintando

2 de Febrero 10.

Me han enganchado a la serie Roma. Me estoy tragando capítulo tras capítulo vía Internet.
Esto ha sido como el típico gancho de la droga, Alguien te da un poco gratis, solo para probar y para cuando te quieres dar cuenta, dependes de tu dosis regular o no eres el mismo.
Pues en estas me encuentro, tratando de ver al episodio doce de la primera temporada cuando alguien, una amiga, me pide si me puede dibujar. Mi respuesta ha sido que no va a ser capaz de plasmar la perfección pero que adelante. Y aquí estoy, mientras me hacen otro de esos retratos que pasarán a la historia como obras de arte.
Espero que me saque guapo y joven. Lo primero es inevitable, lo segundo… qué le vamos a hacer, también pido que me toque la lotería y los hados no me hacen caso.

Entrando en materia de rutina, hoy he comenzado mi formación práctica como encargado de limpieza en el Hostle. Me ha llevado cinco horas y al contrario d elo que se piensan muchos, no se trataba de “mandar” si no de revisar y chequear incansablemente el trabajo de otros. Además se es el malo, hay que decir a la gente cuando algo no se está haciendo bien, o llamarles la atención si han hecho algo inapropiado. Ser el malo de la peli. Por otro lado, hay cosas que tiene que rematar uno mismo. De hecho son un buen montón de cosas. Vamos, que uno se gana las horas a puro huevo. Menuda paliza. También imagino que, cuando lleve algún tiempo haciéndolo, me será mucho más llevadero y lo haré rápido y sin complicarme la vida.

(Me estoy viendo de reojo en el retrato y parezco el malo de alguna historieta sórdida.
Cualquier día de estos poso para una revista )

Mañana me toca “Head Cleaner El Retorno” y esta vez ya me dejan solo. En la próxima entrega os cuento como me ha ido…

3 comentarios:

  1. Ajá... pues sí, hoy se cumplen TRES meses desde que te están pasando cosas a diario y tú sin contárnoslas. Nos tienes en ascuas. ¡Queremos más shama shama!

    ResponderEliminar

El castillo del centro de Edimburgo

El castillo del centro de Edimburgo
Un soleado día en Edimburgo