domingo, 30 de agosto de 2009

Día décimo

Pues el hecho es que me despierto a tiempo para que posibles inquilinos vean la habitación. Me dice el compañero de piso de Pandoro que me había mandado un mensaje de texto el día anterior pero yo ya cambié de teléfono y no me ha llegado. Me las arreglo para ducharme en lo que ellos, Pandoro y su compañero, van enseñando el piso a más gente y me piro, dejando una lavadora en march.Yo por mi parte parece que tengo una cita para ver una habitación el sábado. Parece que el sitio no está muy lejos y me puede convenir, pues ya se me echa en cima septiembre y si es posible, yo no aguanto a Pandoro un minuto más de lo absolutamente necesario.
Internet me falla así que tiro para el trabajo. Hoy estamos, Jofra, McEllen, Murdoc y mi compañera mejicana. La misse en place no va mal del todo aunque más tarde (demasiado tarde) descubriré que me he dejado cosas por hacer. Cuando empieza el servicio me veo desbordado entre las comandas que me cantan y que no entiendo, y el no tener memorizados e interiorizados los platos para montarlos de manera mecánica.
Afortunadamente está cerca Jofra, el Chef, mi jefe y me va quitando un montón de marrones así como especificando lo que me cantan y el como u porqué de algunos platos. Pruebo de este modo un postre que llaman “Sopa de Romero”. Muy rico. Un plato muy aromático y vistoso. También me hace probar unas hierbas que tienen un gusto ácido, como si comiera una manzana Grany Smith.
El turno resulta desolador y realmente el trabajo sale por obra y gracia de Jofra. Como al final me dicen “See you tomorrow” y “thank you”Me voy un poco más tranquilo, pero como no me espabile voy a durar menos que las tortillas de patata de la misse en Place, que hay que ver como vuelan con guisantes y todo. Ni que se fueran a acabar los huevos en este mundo. Intento ver Internet y confirmo mi cita para el sábado para ir a visitar un piso. Mientras, Rachel y Mónica me proponen que participe… En una especie de teatro experimental o algo así. ¿Os pensabais que me iban a proponer un trío o una orgía? Esas cosas ya no me pasan. Aunque tenga cara de pardillo también tengo gesto de “no me toqueis los cojones, que los tengo delicados” (frase lapidaria de mi amigo Alex). El caso es que les digo que sí, que a tal hora bajo a la “Cueva del sótano” a ver de que va a cosa.
La cosa, es muy difícil de expresar de que va. Bueno. En realidad no es difícil pero paso de explicarlo. Si alguien tiene la suerte de disfrutarlo será mejor que no se lo pise comentando nada ahora. Lo cierto es que me dejó muy impresionado. Me gustó mucho.
A la salida me cruzo con Pandoro, al que informo de que parece que he encontrado un trabajo. Se le cae el mentón. Que se queda con la boca abierta vamos. No se esperaba que encontrase trabajo tan rápido pero lo cierto es que yo he venido dispuesto a trabajar. Además he encontrado trabajo de lo que buscaba con lo que se sorprende más todavía. Mejor no hablo de la categoría, pues estoy como cocinero y no como freganchín, lo que tampoco acaba de entender, a juzgar por la cara que me pone.
El caso es que trato de no prolongar innecesariamente el encuentro y me marcho a descansar al que espero sea mi alojamiento por poco tiempo más.
Me quedo dormido intentando grabarle a Pandoro la música que me estuve copiando a toda prisa para traérsela, en vísperas de mi viaje…
Ni que decir tiene que “dama mes”.
O lo que es lo mismo, mañana os cuento lo que me ha pasado hoy.

5 comentarios:

  1. Me alegro mucho de que hayas encontrado trabajo tan pronto. Agárralo bien. Yo mientras tanto procederé con la rutina a la imagen de San Cucufato para que encuentres piso ;)

    ResponderEliminar
  2. ¡Madre mía David! Dicho y hecho. Ya sabes que la sonrisa de mi cara que tú no ves se debe a que parece que la cosa marcha. Poquito a poquito. Ya nos cuentas qué tal el pisito.
    Besos.

    ResponderEliminar
  3. Hirba? Ácido? Pensaba que habías ido allí A CURRAR!

    ResponderEliminar
  4. Maestro, se hace lo que se puede :-D
    Irene, ojo con la sonrisa no se te caiga la parte de arriba de la cabeza :-P (:-) Muchas gracias)

    Gracias Marco. Que sepas que hay quienes me requieren que la casa sea grande, grande... PAra unas treinta personas aprox... :-P

    ResponderEliminar
  5. ¡Coño David! Me alegro de que hayas encontrado trabajo, ya solo tienes que quitarte a Panduro (perdona que lo rebautice) de encima.
    Un abrazo, y a disfrutar de la sopa de tropezones Edimbra.

    Mariano.

    ResponderEliminar

El castillo del centro de Edimburgo

El castillo del centro de Edimburgo
Un soleado día en Edimburgo